Leyes y sistema sanitario en Noruega

Bienestar noruego

El espíritu social del pueblo noruego se materializa en la vieja costumbre de la Dugnad, por la que toda la comunidad se reunía para trabajar desinteresadamente en ayuda de uno de sus miembros.

Hoy en día el estado Noruego es considerado un modelo de bienestar, uno de las maquinarias más eficientes en el reparto de la riqueza y el bienestar social. En este aspecto el estado interviene hasta límites que resultan impensables en la vida laboral y familiar de sus ciudadanos. No en vano, la ONGD Save the Children considera a Noruega el mejor lugar del mundo para ser madre. Por otra parte, la ONU le otorga el primer puesto en el ranking mundial de Desarrollo Humano, por lo que en general, Noruega es también el mejor país para vivir una existencia humana.

Si hay que buscar un pero al sistema noruego, al menos en comparación con el español, es que la atención sanitaria fuinciona con un sistema de copago, no es gratuita. Pero por contra, los servicios sanitarios, tanto en el personal humano como el material, son de una calidad irreprochable.

Tiempo de trabajo y vacaciones

Las leyes laborales noruegas fijan un tiempo máximo de 9 horas de trabajo al día, y 40 horas semanales. Aunque muy frecuentemente, en Noruega se trabajan 37,5 horas a la semana.

Los noruegos disfrutan por ley de cuatro semanas y un día de vacaciones al año. Sin embargo, por convenio colectivo éstas se extienden casi siempre hasta una quinta semana, y a veces una sexta.

Salario y tiempo de trabajo

Los ingresos medios per cápita, según el Banco Mundial, son de unos 5115 euros mensuales brutos. Los impuestos retienen aproximadamente un 30% de esta cantidad.

No existe salario mínimo interprofesional en Noruega, aunque en algunos sectores se fija por convenio colectivo en unos 14 euros la hora.

Participación en las decisiones empresariales

Por ley, las empresas con más de 50 empleados están obligadas a informar y consultar con los representantes de los trabajadores aquellas cuestiones que afecten a sus empleos. Del mismo modo, los empresarios sujetos a convenios colectivos habrán de consultar con los representantes de los trabajadores un buen número de asuntos concernientes a la dirección de la empresa, con independencia del tamaño de la plantilla.

Asimismo, las compañías con más de 50 trabajadores deberán disponer de un comité de seguridad y salud.

Las leyes noruegas también prevén varios mecanismos para que los trabajadores elijan miembros de la mesa de dirección de la compañía, cuando la plantilla sea inferior a los 200 trabajadores.

Extinción del contrato

El cese de un contrato ha de estar debidamente justificado por el empresario, incluso en un contrato de prácticas. Los requisitos de lo que constituye un despido justificado son muy estrictos para el empleador.

Antes de dar este paso, el empresario debe consultar con su trabajador para discutir el posible despido. El propio anuncio del despido debe figurar por escrito y cumplir una serie de requisitos.

Si el empleado se opone al despido, el asunto pasará a los tribunales. En ese caso, el trabajador tendrá derecho a conservar su puesto y sueldo durante el proceso judicial, el cual puede prolongarse por dos o tres años. Debido al elevado coste que estos suponen estos procedimientos para el empresario, los directivos prefieren siempre alcanzar un acuerdo con el trabajador.

Bajas laborales

En el caso de la baja por enfermedad, un empresario no puede despedir a su empleado enfermo hasta llevar 12 meses de baja. El empresario estará obligado a abonar los primeros 16 días de la baja. El resto del año lo cubre el sistema de seguridad social hasta un máximo de 420.000 coronas (55.100 euros).

Las bajas por maternidad y paternidad alcanzan las 44 semanas con el 100% del salario, o 54 semanas con el 80% del mismo. La madre será la beneficiaria, obviamente, de las seis primeras semanas. El padre podrá escoger libremente seis semanas del resto del periodo de maternidad/paternidad.

Noruega tiene el honor de ser el mejor país del mundo para ser madre, según destaca el Informe Sobre el Estado Mundial de las Madres, que publica anualmente la ONGD Save the Children.

Impuestos

En Noruega hay dos clases de impuestos directos, el inntektsskatt, que grava la renta, y el formuesskatt, sobre el patrimonio.

El inntektsskatt es un porcentaje progresivo sobre los ingresos, que oscila entre un tipo mínimo del 36% y un máximo del 55%. El límite inferior para tributar este impuesto es de 4000 kr., unos 540 €.

El formuesskatt, por su parte, grava los patrimonios superiores a las 700.000 coronas (unos 93.000 euros). A partir de esta cuantía, el estado practica una retención del 1,1% sobre el patrimonio.

También se paga un impuesto indirecto para el sostenimiento de la Seguridad Social.

Como impuesto indirecto, está el merverdiafgift, que es el IVA noruego. Supone un porcentaje que, según productos y servicios, oscila entre el 8%, el 15% y el 25% sobre el precio.

Por último, si vas a estar en Noruega por un periodo inferior a seis meses, se te aplicará un régimen especial de retenciones. En todo caso, una vez tengas un contrato de trabajo, deberás solicitar la Tax Card, la Tarjeta de Impuestos Noruega. Para ello deberás dirigirte a la Skattekontor (oficina de Hacienda) más cercana. En este link puedes buscar tu Skattekontor más cercano. Se trata del portal web de la Hacienda noruega, así que en él puedes encontrar más información.

Salud y Seguridad Social en Noruega

Los servicios sociales públicos surgieron en Noruega en el siglo XVIII. Desde principios del siglo XX incluyen la asistencia sanitaria, a pesar de que desde entonces el país ha pasado por periodos de pobreza.

La seguridad social noruega cubre la jubilación, las bajas por enfermedad o accidente, el desempleo durante 500 días, y presta ayudas a las familias con hijos.

La sanidad noruega funciona, sin embargo, con un sistema de copago. El paciente abona 200 coronas (unos 25 €) por cada consulta, hasta un máximo de unas 2000 coronas (250 euros) al año. A partir de esta cantidad será el estado el que cubrirá toda la atención médica. También los médicamentos son parcialmente subvencionados, hasta una cantidad máxima al año, a partir de la cual el estado corre con los gastos.

El paciente debe pagar por las pruebas de radiología y laboratorio, los tratamientos de odontología, y el transporte no considerado como emergencia.

Los costes de hospitalización y las cirugías sí que son completamente subvencionadas por el estado. Asimismo las mujeres embarazadas, las que acaban de dar a luz, y los enfermos crónicos, disfrutan de atención sanitaria gratuita.